jueves, 26 de agosto de 2010

ESPACIO TURÍSTICO CULTURAL.

Turismo Cultural definiciones desde nuestra perspectiva.




El turismo cultural es un proceso social que tiene como elemento distintivo la referencia al conjunto de procesos simbólicos que denominamos "cultura", así como a sus productos. El concepto de "lo cultural" está fuertemente vinculado a una idea de "patrimonio" - entendido este, preliminarmente, como el uso o posesión de los bienes producidos como consecuencia de estos procesos "culturales".

El "patrimonio" puede constituir una importante fuente de beneficios para las comunidades involucradas en el proceso de turismo cultural, siempre según los "usos" sociales que estos sectores definan y planteen. Dada su naturaleza plural y compleja, el turismo cultural sólo puede ser abordado en cuanto actividad transdisciplinaria, con diversas dimensiones a considerar - lo que podríamos llamar órdenes económico, social, cultural, científico, educativo y ético, para mencionar sólo algunos.

La posición de una "cultura" respecto de su abordaje turístico ha de ser leída desde una visión crítica y problemática, que implica comprensión y diálogo en contextos muy amplios - desde lo transnacional hasta lo particular -, que implica procesos socio-económicos e históricos y donde resulta de primordial importancia aquello que los sujetos inmersos en dicho proceso entienden sobre lo que sea el turismo cultural.

Esta importancia no sólo surge de un contexto que podríamos llamar "ético" - el cual parte de cierta idea de "respeto" por la diversidad de formas culturales de la humanidad - sino también de una perspectiva pragmática, puesto que es suficientemente sabido que cualquier intento de transformación o gestión será inútil salvo que los protagonistas del mismo estén profundamente implicados en él.

De este modo, la conjunción entre lo "turístico" y lo "cultural" implica crear espacios de interacción donde los turistas y las comunidades puedan dialogar respecto del universo de significaciones y concepciones del mundo de la cultura a la cual se acercan, y de las perspectivas que sus mutuas diferencias hacen posibles.

Turismo cultural es visitar otra comunidad en cuanto "portadora de cultura", esto es, de otro sistema cognitivo-valorativo que implica modos humanos de actuar distintos de los del turista, y donde los sistemas simbólicos son también parte de la experiencia que hace del turismo una experiencia estética.

Es por eso que acercar la "cultura" al "turismo" implica darla a conocer como emergente de procesos históricos que se expresan en instituciones y prácticas sociales siempre cambiantes y contingentes, intentando trascender la visión que postula la "cultura" como un "producto acabado definido desde una concepción inmóvil".

En ese sentido el turismo también forma parte de los procesos que contribuyen a la construcción, reconstrucción y modificación continua de esa red de significaciones que solemos denominar "cultura". Aún más: el turismo cultural, en cuanto proceso histórico y social constituye relaciones de poder que se hacen visibles en los discursos y prácticas de los interactuantes influyendo en sus formas de acercarse al Otro cultural.

El análisis reflexivo de estas relaciones de poder generadas por el turismo forma parte TAMBIEN de la práctica del turismo cultural. Asimismo, y considerado desde un punto de vista más general, el desarrollo de las políticas culturales y la relevancia que adquiere el patrimonio gracias al turismo cultural suelen ser fundamentales en cuanto ponen de relieve la importancia de los derechos económicos y culturales de las comunidades así como los derechos de éstas sobre su conocimiento y saberes.

De este modo el turismo cultural constituye un espacio político donde desde una situación de diversidad cultural se establece una relación entre muchas posibles. La pregunta respecto de qué tipo de relación será esta no es menor: el turismo cultural puede tan pronto constituir un espacio para un diálogo fecundo desde la conciencia de la mutua diferencia, como un agente más en una política de sometimiento continuo y continuado.

Esta responsabilidad de y desde el turismo cultural no puede ser soslayada ni ignorada ya que de su resolución depende si el turismo será un factor de crecimiento que garantice los derechos de las comunidades al disfrute de su propia cultura o una forma más de explotación de los desposeídos por parte de consumidores de exotismo.

jueves, 5 de agosto de 2010

ESPACIO TURÍSTICO NATURAL Y CULTURAL.


El espacio turístico es la consecuencia de la presencia y distribución territorial de los atractivos turísticos que, no debemos olvidar, son la materia prima del turismo. Este elemento del patrimonio turístico, mas la planta turística, es suficiente para definir el espacio turístico de cualquier país.
(BOULLON, R. 65:1994

La distribución territorial de los atractivos y de la planta, permite detectar las agrupaciones y concentraciones que saltan a la vista de éstos, pudiendo encontrar todos los componentes del espacio turístico, los cuales con relación al tamaño de su superficie y su grado de importancia se mencionan a continuación.

EL AMBIENTE NATURAL.

El ambiente natural es un sistema formado por componentes orgánicos e inorgánicos que se influyen recíprocamente y se mantienen en equilibrio dinámico debido a leyes de regulación interna puesto que todas sus partes están en continua evolución.

Algunos de estos elementos sufren cambios o variaciones y otros surgen, por lo que el resto deben readaptar su funcionamiento hasta que el conjunto recupere su armonía.

El hombre interviene cada vez más para adaptar a sus necesidades el medio natural, principalmente tierras fértiles y zonas boscosas, las que ha modificado casi en su totalidad, convirtiéndolas a veces en desiertos de muy difícil recuperación. Estos errores no son del tipo esenciales sino culturales, porque el hombre y la naturaleza no son incompatibles sino, dado que el hombre es un producto natural. Este ambiente natural puede clasificarse, en función del hombre, como sigue:

Naturaleza Virgen.

Naturaleza adaptada.

Diferentes ciencias estudian al ambiente natural; la ecología es la más reciente, junto con otras. Algunas ciencias como la geografía, geodesia, geogenia, geognosia, geonomía, geofonía, espeleología, etnografía, zoología, botánica y meteorología, describen la tierra en cuanto a características del suelo y morfología y ayudan a comprender los fenómenos del clima y la índole e interdependencia del mundo biótico y abiótico.

Pero la mayor parte de la información obtenida a partir de los estudios anteriores es poco útil para clasificar o calificar a los atractivos naturales en cuanto a sus cualidades estéticas, aunque es necesaria en el momento de intervenir sobre ellos, ya sea para construir la planta turística, para ponerlos en valor o para preservar su integridad.

Los atractivos naturales, en resumen, se determinan mediante su belleza o cualidades estéticas para construir la planta.

EL CONCEPTO DE PAISAJE.

Se denomina así a los atractivos naturales que indican aquellas partes del medio que destacan por su belleza, (calificación estética).

González Bernáldez, con base en investigaciones, resume en 2 grupos las definiciones de paisaje:

La imagen (ya sea pintada, fotografiada o percibida por el ojo) de un territorio. (Enfoque estético) = Paisaje.
La acepción culta de paisaje geográfico, correspondiente al conjunto de elementos de un territorio ligado por relaciones de interdependencia. (Perspectiva científica) = Geosistema o Criptosistema.
Patroni y Keningsberg definen los siguientes tipos de paisaje y establecen su diferencia:

Paisaje natural: Conjunto de caracteres físicos visibles de un lugar que no ha sido modificado por el hombre.

Paisaje cultural: Paisaje modificado por la presencia y actividad del hombre (cultivos, diques, ciudades, etc.)

Paisaje urbano: Conjunto de elementos plásticos naturales y artificiales que compone la ciudad: colinas, ríos, calles, plazas, árboles, anuncios, semáforos, etc.

Como la anterior clasificación ofrece cierta confusión, Boullón propone la siguiente clasificación de paisaje:

Paisaje Natural Paisaje Virgen

Paisaje Urbano Paisaje Cultural

ELEMENTOS BÁSICOS DEL MEDIO AMBIENTE NATURAL.

- Tierra (montañas, mesetas, desiertos, etc.)

Corteza terrestre

- Agua (océanos, mares, ríos, lagos, etc.)

- Temperatura

Clima - Vientos

- Lluvias

- Humedad

- El hombre

Organismos Vivos - Animales (salvajes, semisalvajes y domésticos)

- Vegetales (árboles, arbustos, plantas y pastos)

ELEMENTOS BÁSICOS DEL PAISAJE.

- Relieve del terreno

Topografía

- Morfología del terreno

- Original

Vegetación

- Plantada

Clima - Situaciones atmosféricas perceptibles.

Hábitat - Efectos de la acción del hombre y condiciones de habitabilidad del mundo biótico. Lo que se vera mas adelante.

Para que exista paisaje hace falta que se produzca un encuentro en el que un sujeto sensible dispuesto a observar se enfrente a un objeto que debe tener cualidades estéticas:

OBJETO SUJETO

(estético) (observador sensible)

El sujeto es quien determina, a su propio juicio, si el objeto posee o no cualidades estéticas de acuerdo a su libre percepción. Bajo estas condiciones, podemos definir al paisaje como una cualidad estética que adquieren los diferentes elementos de un espacio físico, sólo cuando el hombre aparece como observador, animado de una actitud contemplativa dirigida a captar sus propiedades externas, su aspecto, su carácter y otras particularidades que permitan apreciar su belleza o fealdad.

LA CALIDAD DEL PAISAJE.

No es posible definir con precisión la calidad de un paisaje debido a que esta acción no puede adaptarse de estimaciones subjetivas.

Se debe reconocer que, aquellas personas insensibles a los valoresestéticos aun cuando son libres para elegir, difícilmente pueden captar la belleza de un paisaje.

La belleza del paisaje es algo subjetivo, ya que para expresar un juicio de valor sobre la calidad del paisaje, los técnicos en turismo se enfrentan con el problema de generalizar su propio concepto para adecuarlo al de la demanda que se espera visita el lugar, (analizar las cualidades por las que el turista visita el lugar).

Los juicios sobre la belleza de un atractivo natural están exentas de toda influencia de publicidad, pero también de toda guía. De modo que, únicamente quedan sujetos a la capacidad perceptiva de cada turista.

Los atractivos naturales se condicionan con un criterio subjetivo y además también van a depender del grado de contaminación que presente cada atractivo.

EL ANÁLISIS DEL PAISAJE.

A pesar de que no se puede dar un método para calificar la belleza de los atractivos turísticos naturales, es posible analizarlos a partir de una serie de componente y particularidades que los caracterizan.

Con base en el cuadro de "elementos básicos del medio ambiente natural", se pueden formular cuatro variables a saber:

Topografía: Se refiere a las diferentes formas que puede adoptar la superficie terrestre, cuyos extremos son la llanura y la montaña, pasando por una serie de formaciones intermedias.

Vegetación: Actúa como vestido de la topografía y puede convertirse en el elemento principal para las visiones cercanas cuando se entra y circula en un bosque.

Clima: Componente importante que sirve para conocer en qué época del año y en qué hora del día cada paisaje encuentra su plenitud estética, ( planeación de visitas al parque).

Hábitat: Sirve para mostrar las formas de vida de cada sitio y su efecto sobre la naturaleza; por otro lado, las condiciones ecológicas que requieren las especies para su existencia.

ELEMENTOS BÁSICOS DEL PAISAJE.

- Relieve del terreno

Topografía

- Morfología del terreno

- Original

Vegetación

- Plantada

Clima - Situaciones atmosféricas perceptibles.

- Efectos de la acción del hombre y condiciones de ha-

Hábitat

bitabilidad del mundo biótico.

LA VISIÓN DEL PAISAJE.

Para la apreciación estética del paisaje lo que vale es lo que el turista común capta por medio de sus sentidos influenciados por su estado de ánimo.

Como la gran mayoría de los turistas provienen de las ciudades, su interpretación de la naturaleza se ve dificultada porque el hombre urbano, aunque conoce los árboles, las plantas, las flores, las nubes, el cielo, etc., se ha acostumbrado (dentro del marco del ambiente artificial de la ciudad) a verlos como unidades separadas.

Los elementos naturales dentro de la ciudad están colocados simétricamente, de manera que cuando los ve todos juntos y creciendo de a cuerdo a sus propias leyes, hace que el turista tenga dificultad para retener lo que vio; esto también explica porqué tantas veces no pueda reconocer a qué lugar pertenecen las fotografías que tomó en un viaje.

El cerebro capta a la naturaleza como un todo porque no está acostumbrado a procesar información tan compleja, de tal modo que las imágenes que recuerda el turista no le permiten establecer las diferencias ni las semejanzas que le ayuden a identificar lo que vio, ni aún en las fotografías que sacó el mismo.

PROPIEDADES DEL PAISAJE.

Existen cuatro propiedades que pueden facilitar la descripción y visualización del paisaje:

Diversidad: Depende de la cantidad de componentes visualmente diferenciales desde los distintos puntos de vista de los que se puede contemplar un paisaje.

Repetición: Indica la presencia reiterada de una forma o motivo natural en un grado tal que llegue a dominar la escena. Origina 2 tipos de paisaje:

El elemento repetido forma el tema del paisaje , y
Elemento repetido sirve de fondo a otro principal.
Unidad: Equilibrio visual de los componentes de una escena.

Cambio: Hace mención a los matices que adquiere un mismo paisaje según las horas del día y los días del año.

TIPOS DE PAISAJE.

De acuerdo al número de componentes y a sus combinaciones, los paisajes se pueden dividir en:

Homogéneo:

Son como las llanuras y el mar, están integrados por muy pocos elementos y presentan la ventaja de que su lectura es simple, pero también el doble inconveniente de que es muy difícil diferenciarlos, por tanto, el turista termina por aburrirse.

Heterogéneo:

Están formados por una gran cantidad de elementos, lo cual, si bien logra mantener la atención del observador, dificulta su interpretación.

Cabe decir, que no hay dos paisajes iguales, pero existen similitudes con múltiples variantes, (ver cuadro de tipos de paisaje).

LA DESCRIPCIÓN DEL PAISAJE.

Existen tres factores, además de los mencionados, son los más idóneos para descifrar el paisaje, a saber:

Estructura: Es la ley de distribución, disposición y organización de las partes que integran la escena natural que se observa. Queda determinado, generalmente, por el relieve, que puede ser:


Mesorrelieve: Junto con el clima, determina las condiciones de vida de plantas y animales y uso del suelo; además, en las visuales panorámicas confiere al paisaje su característica básica. (Paisaje montañoso, plano y ondulado).
Microrrelieve: Importante en campos visuales de corta distancia, que se tienen cuando se entra a un paisaje cerrado o se penetra a un macropaisaje para hacer un recorrido por el mismo, (un bosque, una quebrada, excursión a montaña).
Formas nítidas: Son las partes más visibles o identificables, que por su misma notoriedad califican el tema del paisaje; depende de lo que se esté viendo y de la amplitud del campo visual. Muchas formas nítidas alcanzan esa cualidad por la repetición, (un volcán, una flor, un lago, etc.).

Diferenciación: Estriba en una relación entre el paisaje y el observador que surge cuando aumenta la permanencia y la observación se agudiza, lo que permite descubrir las partes secundarias del mismo, (tipos de vegetación, formas de agruparse, alturas, edades, colores, espacios, zonas de sombra, etc.).

COMPONENTE SENSORIALES DEL PAISAJE.

El hombre toma contacto con el mundo exterior por medio de los sentidos. Esta experiencia depende de su capacidad sensorial. Al respecto Howard Bartley dice:

El ser humano posee diez modalidades sensoriales que responden al mundo externo. Son la visión, la audición, presión y tacto, la temperatura, la kinestesia (el sentido muscular), el dolor, el gusto, el olfato, el sentido vestibular y el sentido químico común.

Receptores de la distancia:

Vista: Es el más complejo y el más importante, pues capta la imagen del mundo exterior.

Olfato: Completa la imagen con recuerdos más duraderos que los que aporta cualquier otro sentido.

Oído: Recoge del paisaje todos los sonidos que se producen en la naturaleza.

Los otros sentidos son:

Tacto: Percibe la textura de las cosas que vemos. Puede ser:

Activo: Cuando tocamos cualquier objeto del medio.
Pasivo: Cuando uno es tocado por el viento, hojas, etc.
Kinestésico: Amplían las percepciones del tacto por medio de los movimientos corporales.

Vestibular: Localizado en la parte no auditiva del oído interno, captando la sensación del equilibrio cuando se experimenta vértigo.



COMPONENTES SENSORIALES DE LAS IMÁGENES DEL PAISAJE NATURAL.



1. Las formas
De las plantas, de los lagos, los ríos, los bosques, las planicies, los animales, las nubes, etc.

2. El olor
De las flores, plantas, árboles, sembradíos, tierra, mar, aire, etc.

3. El color
De las flores, árboles, praderas, cielo, nubes, cultivos, tierra, rocas, nieve, etc.

4. La luz
Los brillos, los reflejos, las transparencias, las sombras, las opacidades, etc.

5. La textura
Del suelo, del agua, los troncos, las flores, hojas, etc.

6. Los sonidos
Del agua, hielo, aire, hojas, pájaros, insectos, etc.

7. La temperatura
Del sol, aire, agua, arena, nieve; a la sombra, etc.

8. La atmósfera
De la niebla, los amaneceres, las puestas del sol, la humedad, etc.


Térmica: La percibimos a través de la piel cuando nos exponemos al sol o nos sumergimos en agua.

Sentidos esporádicos: (sensaciones)

Dolor: Actúa como protección del individuo.

Gusto: Cuando se nos ocurre probar el sabor del agua, de una fruta o una hierba.

Químico común: Al respirar o ser tocados por una planta irritante de la piel.

VISUALIZACIÓN DEL PAISAJE.

La facultad de ver desde un punto fijo no es direccional sino semiesférica (pues el ojo y la cabeza tienen movimientos), por lo que en cada lugar de observación se deben estudiar las visuales que se pueden dirigir hacia todos los sentidos, todos los planos y hacia todas las distancias, por medio de los cuales se pueden apreciar los contrastes, las profundidades, los volúmenes y las transparencias.

La luz ambiental es una de las claves para la captación del paisaje, pues es la que ilumina la escena.

Según la posición del sol respecto del objeto y del sujeto, se distinguen cuatro situaciones que producen otras tantas imágenes distintas de un mismo paisaje:

Luz frontal: Ilumina todo el campo visual y permite apreciar la profundidad.

Contraluz: Dibuja los perfiles de las formas que se recortan contra el cielo, destaca los planos más que las formas y deja ver las transparencias.

Luz vertical: Ilumina cada parte, pero con la pérdida de las sombras arrojadas, por lo que a veces el paisaje "se aplana".

Luz rasante: Muestra las texturas de los planos y las formas iluminadas de ese modo.

Iluminación del paisaje

En un paisaje pueden captarse campos visuales de tipo panorámico, o bien, ubicarse el observador en un punto central para captar diferentes unidades visuales. La siguiente figura muestra el perfil de un paisaje en el que desde una misma posición se pueden obtener siete unidades visuales distintas.

Un mismo ambiente natural puede verse como un paisaje abierto o cerrado. En la percepción del paisaje cerrado entran en juego la mayor parte de las 10 modalidades sensoriales.

Tanto el paisaje cerrado como el abierto tienen estructura, forma nítida y diferenciación. En el primero, los tres factores intervienen por igual, y en el otro la diferenciación es el que tiene mayor importancia.

Paisaje abierto con visuales panorámicas.

Se aprecia todo en un instante, pero sin recaer en los detalles que aparecen en un paisaje cerrado.

Paisaje cerrado.

En este tipo de paisaje el observador tiene una visión parcial del atractivo que visita porque los límites del mismo le impiden contemplar otros aspectos de la escena más amplia que lo contiene.

En este tipo de paisaje toman un papel importante las modalidades sensoriales porque se está próximo con las cosas.

LA IMAGEN DEL PAISAJE.

En el caso del paisaje, sus componentes, impresionan nuestros sentidos y nuestro cerebro, que finalmente elabora esos datos hasta formar una imagen de esa realidad. Pero como todo paisaje es complejo, la actitud perceptiva requiere tiempo para recabar todos los datos necesarios para definir una imagen completa.

En realidad, el conocimiento de un paisaje se vería emprobecido si lo limitáramos a las unidades visuales que se pueden abarcar desde un punto fijo. Esto requiere que el paisaje natural no se puede captar de una sola vez, sino que se ve en el tiempo y desplazándose mediante observaciones sucesivas que aportan, cada una de ellas, fragmentos de la realidad. Este requisito de la visión, que incluye el concepto de espacio-tiempo o cuarta dimensión, le llamaremos visión en serie.

Las diferentes imágenes, producto de una visión en serie, pasan a la memoria y de ahí regresan al pensamiento que construye la imagen total al integrar las visiones parciales de cada imagen-recuerdo, que en este caso son recientes y sucesivas.

FORMAS DE VER EL PAISAJE

El impacto visual que produce el ambiente natural varía de acuerdo con el tipo de actividad que realizan aquellos que lo visitan. Las mismas pueden ser de 3 tipos:

A) Espectador B) Actor C) Actor-Observador

Turista espectador:

Es aquel que se mantiene fuera del paisaje y se limita a observarlo desde los distintos puntos de vista que le ofrece la ruta por la cual transita. Se detiene al borde del camino en los escasos miradores, pero la mayor parte del tiempo sus campos visuales se logran a través de las ventanillas del vehículo. La actitud del turista es pasiva, lo cual termina por aburrirlo; su relación con el paisaje es siempre lejana; él aquí, el paisaje allá.

Turista actor:

Es aquel que se incorpora al paisaje, pero para practicar algún deporte como el esquí, la motonáutica o el surf. A veces tiene del paisaje una percepción menor que la del turista espectador, pues centra su atención en su actividad y deja al paisaje como fondo.

Turista actor-observador:

Incluye a su vez dos situaciones:

Este conlleva actividades donde el actor se siente parte del paisaje y deja de ser espectador para convertirse en protagonista. Por ejemplo: marchas por bosques o montañas, campings, baños en algún sitio en especial, tomar el sol.

El turista que entra y permanece en el paisaje:
El turista que practica deportes o actividades sedentarias:
Turista aficionado al veleo, pesca de bote o costa, caza, safaris fotográficos, etc. Comparte su interés principal con permanencias prolongadas en un mismo sitio. Tiene largos períodos de espera o pasividad.

En nuestra zona de San Clemente del Tuyú la mayor parte del turismo es espectador, una parte es actora y una minoría es actor-observador. Por lo tanto es esta primera categoría la que requiere mayor atención.